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¿Qué hace que una campaña política sea exitosa o que fracase? Más de 4.000 archivos darán la respuesta

El estratega político Camilo Rojas se ha dedicado a estudiar las campañas políticas internacionales, nacionales y regionales. Lo recopilado lo está compartiendo en la cuenta de Instagram @Fabricadepoder.

Las campañas políticas tienen de todo para analizar y eso lo ha hecho con mucho cuidado el estratega Camilo Rojas quien se ha dedicado estudiar más de 4.000 archivos en 24 años para intentar comprender cómo se mueven y qué funciona y qué no.

Todo este material está recopilado en la cuenta de Instagram @Fabricadepoder. EL COLOMBIANO conversó con él para entender cómo se han movido las dinámicas políticas en los últimos años y especialmente en el presente.

Nos enteramos que usted ha hecho una especie de archivo con las principales campañas políticas de los últimos 50 años, ¿de qué se trata ese proyecto y por qué puede ser interesante?

“Este es un trabajo que se ha hecho en durante más de 20 años, 24 años, en el que –por temas de trabajo– hemos hecho seguimiento a todas las campañas que se van realizando, no solo en esta última época, sino antes y tenemos un archivo que tiene las campañas norteamericanas desde 1952, las campañas colombianas todas desde que se puede hacer publicidad de televisión, las campañas argentinas, brasileñas, mexicanas, españolas.

En este momento tenemos subida ya más de 4.000 campañas de 40 países. Ahí están las campañas de Polonia, de Alemania, de Inglaterra, etcétera. Donde las personas pueden entrar, ver los instrumentos de persuasión, las piezas que se usaron y leer el texto del análisis estratégico de cuál era la coyuntura, qué hizo acertada esa campaña o en qué se equivocó”.

Últimamente hay publicidades maravillosas. En España son muy buenos, en Uruguay en la en la campaña de Yamandú Orsi, me gustaron mucho las piezas que hizo el Frente Amplio que hizo la izquierda, la otra me parecía mucho más harta
 

¿Y cómo fueron esas de Frente Amplio?

“Mucha emoción, mucha gente, mucha esperanza, usaron un recurso muy interesante que es gente del común silbando el jingle de campaña, el uno barriendo, el otro arreglando el carro, es decir, se meten la cotidianidad y la gente.

José Mojica hizo una publicidad muy buena donde contrarrestó una vulnerabilidad que tenía, pues él hizo hasta quinto de primaria y la derecha que en ese momento era Luis Alberto Lacalle, el presidente saliente y trataban de vender como diciendo, ‘Hombre, sí, muy querido el señor, pero metamos el sentido común. El señor pues no ha estudiado’ y él empezó a vender un equipo diciendo que el presidente nunca está solo que hay gente preparada alrededor de él.

Otra campaña, la primera que ganó Lula en la que lo escondieron, posicionaron primero el problema y al final solo salía él abrazando la estrella del PT donde decía que Lula solo amor, para desarmar la prevención que había sobre él. Los Kirchner son maravillosos comunicando”.

Los argentinos en general son muy buenos en esta creación de relatos en video, es la sensación que uno tiene…

“Son muy buenos, ahí hay una gran tradición de comunicación política, pero los Kirchner son especialmente buenos porque siempre tenían que contrarrestar algo negativo, por ejemplo, Néstor Kirchner como explica que va lo va a suceder la señora. Entonces, escondían a Cristina, posicionaban el logro y el problema y ella solo salía al final haciendo adiós, no la ponían protagonista de sus piezas. Hay otras que se llama ‘la fuerza’ cuando murió Néstor. La gente le decía, ‘Fuerza, Cristina, fuerza, Cristina’, y lo volvieron en el eslogan de la campaña que fue unos meses después. La fuerza de la juventud, la fuerza del amor, la fuerza de la experiencia que ponían a los viejos, la fuerza de la alegría, fue algo visual y conceptualmente arrasador”.

Y de ese archivo que usted ha consolidado, ¿qué puede hablar de Colombia?

“La campaña Pastrana y Samper fue una campaña muy buena en comunicación. Ambos tuvieron jingles excelentes, una comunicación visual muy interesante, la de Samper era ‘adelante Colombia con toda la fuerza Samper presidente’ muy pegajoso. Lo mismo Pastrana. Ya en la segunda fue más agresiva porque ya se daban durísimo Pastrana y Serpa. Sí, entonces ya, pero la primera fue muy buena”.

Pero en la de Samper y Pastrana terminó ganando Samper…

“Samper ganó por muy poquito casi que hubo un empate, estuvieron muy a la par y con una comunicación ambos muy buena. Otra para destacar es la ola verde de Mocus que también es muy buena. Está la de Fajardo, la última que hizo con Claudia López que son interesantes. Vargas tiene unas piezas también interesantes. Sí, Vargas que eh cuando quedó como de tercero, estuvo muy interesante”.

Y hablando de personajes políticos como Gustavo Petro, a partir de lo que usted ve de las campañas, el se mantiene al menos en el 30% de popularidad, si no es que es más, ¿cómo entiende ese tema desde el punto de vista de la comunicación política?

“Hay un 30%, más o menos, promedio de voto de gente que sigue apoyando al presidente. Y hay un 30% de voto duro contra lo que representa el presidente. Ambas facciones le siguen hablando con los argumentos de ese 30% que ya está consolidado de cada uno, de la derecha o la izquierda. Yo no he visto este diagnostiquen el 40 que todavía no ha tomado partido y siguen utilizando los mismos argumentos que si hubieran servido ese 40 pues ya estaría alineado. ¿Ese 40 dónde está? Hay que diagnosticarlo porque ahí es donde va a estar la campaña”.

De cara a la aprobación presidencial ese 40 ya está definido…

“No, ese 40 no ha tomado partido, ese 40 no es ni antipetrista. El voto duro, es un voto del 30 % que apoya al presidente y el otro 30 % es un voto persuasible. Hay un voto duro y uno blando, que es un voto persuasible. Hay un voto posible que creo que es donde se va a dar la pelea de esas personas que no han tomado partido, que tienen problemas, que votan por la seguridad, por el empleo, por la educación. Toca diagnosticarlo. Yo no he visto que nadie diagnostique ese 40”.

En algunos momentos uno ve que el panorama se definiría entre petrismo y antipetrismo. ¿Cree usted que sería esa la disyuntiva para las elecciones?

“No creo, porque yo pienso que si esa gente estuviera en esa dinámica ya habría tomado partido y yo no veo que esa gente esté tan consolidada. Siempre una elección espera el voto posible que es la gente que vota por sus propios problemas. Y en la polarización en la que estamos es como si ese 40 % fuera invisible”.

¿Cómo se resuelve al final del día la polarización? Ese 40 % de voto que no está polarizado…

“Toca diagnosticarlos, qué es lo que les preocupa, por qué no han tomado partido, qué les gusta del presidente o qué no les gusta, qué les gusta de la oposición o qué no les gusta. Toca hacer el perfil de esas personas. Esto de persuadir gente electoralmente es un proceso de seducción, de ver de qué le tengo que hablar, qué música le gusta, etcétera, pero yo no estoy viendo eso, siguen que Petro es esto, que es lo otro y que la derecha es esto, que es que la derecha es lo otro. Mientras hay un gran porcentaje del elector o del electorado que esos argumentos ya no lo sensibilizaban”.

Pero sustrayéndonos un poco de lo que sería la campaña política del 2026 o las elecciones, ¿cuál es su evaluación, su lectura, del manejo de la comunicación política de Gustavo Petro?

“Yo veo que hablan, que tiene muchos canales, muchas cosas, pero los canales son un instrumento para posicionar un mensaje. Yo lo que no veo es mensaje. No tengo claro el mensaje del presidente. Estoy seguro que uno le pregunta a la gente con qué relaciona Petro y seguramente lo relaciona con cosas negativas, con falta de ejecución, con que habla mucho. No como santos con la paz o Uribe con la seguridad. Es decir, uno puede tener muchísimas canales de reproducción masiva, pero si no tiene mensaje pues no tiene nada.

¿Cómo se explica entonces ese 30 % que lo apoya?

“El que se declara petrista después de estos años es un voto muy difícil de revertir. Con todo lo que ha pasado y siguen ahí pues es un es un voto muy duro. A veces pienso que no sé si en la mayoría de las encuestas tienen filtros porque no sé si el apoyo al presidente es el voto del abstencionista que es un descreído de la política y podría llegar a pensar que un personaje como Petro que tiene una mentalidad contra lo que representan los grupos económicos poderosos o las oligarquías o lo que sea, puede que se sientan interpretados por él pero no votan. Yo siempre miro las encuestas y en la mayoría no hay filtros. Entonces, yo no sé si están encuestando abstencionistas el 50% del país es abstencionista”.

¿En dónde la gente puede encontrar este archivo de campañas políticas con todos los análisis?

“Se llama fábrica de poder, es una cuenta en Instagram en la que puede entrar la persona que quiera: @fabricadepoder. Esto le sirve a todo el mundo. que se va a lanzar puede mirar cómo han comunicado cosas. El ciudadano puede ver cómo es la forma de persuadir, cómo comunican las mujeres, cómo es la música de las campañas, cómo comunica la izquierda, cómo comunica la derecha por países, cómo comunican los franceses”. Fuente El Colombiano

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